El equipo de perforación montado sobre orugas se desplaza por las laderas de la Vega de Granada para extraer testigos en suelos limo-arcillosos. Se emplean barrenos helicoidales de 86 mm de diámetro con recuperación continua. Cada metro de avance se registra el índice RQD y la humedad natural. Las muestras se almacenan en cajas porta-testigos etiquetadas con coordenadas UTM. En pendientes superiores al 30 % se instalan anclajes temporales de seguridad antes de iniciar la maniobra. La campaña incluye la ejecución de calicatas exploratorias para inspeccionar visualmente los planos de debilidad y obtener muestras inalteradas en bloques parafinados.

En Granada la interacción entre la litología neógena y las lluvias torrenciales genera roturas superficiales que requieren drenaje profundo para alcanzar factores de seguridad estables.