Granada creció sobre terrenos de origen sedimentario, con depósitos aluviales del río Genil y formaciones de arcillas y limos en la vega. El desarrollo urbano de las últimas décadas ha exigido sótanos y cimentaciones profundas en el centro histórico y en la periferia, donde el nivel freático es somero. Un diseño geotécnico de excavaciones profundas riguroso permite definir el sistema de contención más eficiente, ya sea con muros pantalla o pantallas de pilotes. Antes de definir el sostenimiento, conviene realizar un estudio de mecánica de suelos para caracterizar la estratigrafía local.

En suelos arcillosos expansivos de Granada, la presión hidrostática puede duplicar el empuje sobre el sistema de contención si no se drena adecuadamente.